Joven fue colgado con un alambre por los testículos
Hoy
le denuncio general José Armando Polanco Gómez, que por error ,
desconocimiento o complicidad, usted está autorizando el retorno a este
pueblo de la más peligrosa asociación criminal y corrupta,
responsables de los más aberrantes actos de extorción y patrocinio a
los más bajos intereses que pernotan y dirigen un pueblo que solo busca
que la mano de dios y la suya le den la oportunidad de tener un estado
de seguridad que nos permitan convivir a los locales y ofrecer un
ambiente propicio que nos permita de nuevo resurgir como destino
turístico.
General
en la gestión anterior PN Sosua un joven casi menor de edad oriundo de
Sosua fue aberrantemente golpeado y torturado, colgado con un alambre
por los testículos y posteriormente liberado porque después de la
tortura resulto que no era el hombre que buscaban, esos policías son los
mismos en los que usted está poniendo en sus manos el destino de la
seguridad de este pueblo, un pueblo en el que paga para delinquir posee
todos los derechos y la gente decente las víctimas de los maltratos.
“General
este hecho que denuncio hoy me lo callé tal vez porque no soy tan
valiente como se cree, o porque igual que muchos creo que lo que ocurre
aquí ocurre porque usted lo permite, pero este humilde joven fue
colgado con un alambre por los testículos por los mismos oficiales que
aquí no estaban y que hoy usted permite que aquí regresen como si esta
comunidad no mereciera la decencia de una dirección que actúe en función
de intereses colectivos positivos".
hoy se lo denuncio consciente del riesgo que corro por parte de sus
hombres, esos que tienen poder y respaldo para fabricar expedientes y
justificar falsamente la muerte de cualquier ciudadano, esos mismos que
poseen armas para eliminarme, pero que nunca podrán borrar los hechos
aberrantes cometidos durante su gestión y que vivirán sobre la
desgastada imagen de una institución maltrecha y corrompida que usted
dirige y que yo he defendido, sin ni siquiera imaginarme llevarme hoy
tan lastimosa decepción.
Lic. Fabio R. García P.