Historia de sufrimiento de la primera mujer médico dominicana
La dictadura de
Trujillo la marginó de la sociedad dominicana. La borró del mapa. Fue
excluida de los congresos médicos, eliminada del Directorio y de la
Síntesis Bibliográfica que incluía los nombres de todos sus colegas. La
revista Fémina, donde ella publicaba sus colaboraciones literarias, le
cerró sus puertas. El doctor Moscoso Puello, que fue su compañero y
conocía su capacidad y sus virtudes, escribió un libro y apenas la
menciona. ¿Razones? La obra fue hecha en la Era de “El Jefe”. Y, pese a
haber sido la primera médica graduada, con especialidad en pediatría y
ginecología, llega a la República procedente de París y a quien se
designa como primera maestra en obstetricia es a Consuelo Bernardino,
sencillamente por la influencia que ejercían en el régimen sus hermanos,
Minerva y Félix.
Evangelina Rodríguez Perozo
fue acosada, perseguida, golpeada, encarcelada, por sus críticas a la
tiranía. Cayó en desgracia y sus pacientes abandonaron la consulta. Esta
situación, agrega, devino en una grave enfermedad mental que la llevó a
deambular por las calles del Este vociferando consignas contra el
terror. “Se decidió acentuar la represión sobre ella: fue confinada en
la colonia Pedro Sánchez, en El Seibo. En la fortaleza México, de San
Pedro de Macorís, después de interrogarla para saber si instigaba la
huelga, y golpearla durante varios días, los guardias la dejaron
abandonada en un desierto camino vecinal cerca de Hato Mayor...”.
comenzó a caminar, caminar, caminar, tal vez para olvidar su desgracia... En Higuey la encontraron en la puerta de la iglesia, con los brazos en cruz,
pidiéndole perdón a la Virgen de La Altagracia porque Trujillo iba a
convertir la República en un baño de sangre. Un cuadro típico
alucinatorio donde oía las voces de los asesinos maldiciendo a sus
víctimas”. Muere el once de enero de 1947 “y la prensa de la época hizo
mutis ante su defunción”.
Evangelina Rodríguez
Andrea Evangelina Rodríguez Perozo nació el diez de noviembre de 1880 en San Rafael del Yuna, hija de Felipa Perozo y de Ramón Rodríguez. Realizó sus estudios en el Instituto de Señoritas de San Pedro de Macorís, del que luego sería directora, a la muerte de Anacona Moscoso.
Andrea Evangelina Rodríguez Perozo nació el diez de noviembre de 1880 en San Rafael del Yuna, hija de Felipa Perozo y de Ramón Rodríguez. Realizó sus estudios en el Instituto de Señoritas de San Pedro de Macorís, del que luego sería directora, a la muerte de Anacona Moscoso.
Además
de médico y maestra fue autora de cuentos y poesías que dejó dispersos
en revistas y periódicos dominicanos. Publicó Granos de Polen, “un
cuento esencialmente sociológico”, al decir del doctor Castro, y dejó
inédita la novela Selisette, dedicada a la hija que adoptó a ruegos de
una paciente fallecida. “Aunque no se casó, educó esa niña, que vino a
la capital cuando era adulta, y declaró que cuando la tiranía empezó a
perseguir a la doctora, conminaron al padre a que se la quitara”.
Castro
Ventura considera que “la sociedad dominicana de entonces no comprendió
el carácter emprendedor y la capacidad de trabajo de Evangelina” a
quien atribuye “un alto nivel de inteligencia y dinamismo”. Contrario a
Zaglul y a Kasse Acta, no la considera despojada de encantos físicos,
“pero hay que quedarse con la opinión de ellos, que la conocieron,
porque no puedo contrarrestarlos partiendo de una foto”.
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