Desacuerdos
El
tan sazonado encuentro-almuerzo del presidente Hipólito Mejía y Miguel
Vargas Maldonado, en la dacha de José Miguel Soto Jiménez, bien podría
definirse como el acuerdo del desacuerdo, como dijo una vez Hatuey
Decamps. Ahora, de lo que sí puede afirmarse, aunque casi infantilmente
el poeta-general dijo lo contrario, es que de lo que más se habló en
aquella cita fue de perredeísmo y perredeístas. Dándole el beneficio de
la duda a Soto Jiménez, alguien podría decir que Hipólito y Miguel
prefirieron hacerlo cuando el dueño del ¿Partido? V República se hizo el
loco y se ausentó dizque por 15 minutos para que sus invitados pudieran
“pelarse el plátano”. Dice mi compadre César Medina que la iniciativa
de juntarse fue del presidente Mejía, dato que no he podido confirmar
pero que no dudo. Sin embargo, aunque casi todos valoran positivamente
el encuentro, no faltan los que -con un dejo de suspicacia- afirman que
“más que acuerdos allí hubo permanencia de los desacuerdos”. Ellos serán
blancos y talvez se entenderán….
Bufones
Muy
buen papel de bufones hacen algunas figuras públicas que se prestan a
participar en los denominados juicios populares contra el presidente
Leonel Fernández y la Barrick Gold, y más ridículos aún son “los
dictámenes” que toman tales pretendidos “tribunales”. Esos “juicios” y
sus “sentencias” podrán ser simbólica y moralmente aceptables, desde el
punto de vista de los que los promueven, pero dan una sensación de malos
capítulos de muñequitos (cartones animados) de esos que ya no llaman la
atención ni siquiera de los pequeñines más traviesos. Hasta para la
ridiculez hay que tener prudencia…
Arrasando
Desde
El Huacalito me reportan que está en marcha un chapeo bajito en el área
de auditores de la Cámara de Cuentas. ¿Razones? Estoy instruyendo a mis
investigadores Pinky y Cerebro para obtener mayores detalles.
Esperemos…
creaimagen.sa@gmail.com
Fuentes: http://www.noticia24h.com