Obama endurece su postura respecto al déficit fiscal
“No
hay un camino hacia un acuerdo que no implique que los republicanos
reconozcan que tienen que subir las tasas para los estadounidenses más
ricos”, manifestó Geithner en una entrevista difundida el domingo.
Con
las declaraciones de Geithner, el gobierno de Obama endureció de forma
explícita su posición en las próximas negociaciones para evitar el
llamado “precipicio fiscal”, una combinación de cientos de miles de
millones de dólares en aumentos a los impuestos y recortes al gasto
gubernamental que entrarán en vigencia automáticamente a principios de
enero si los poderes de Washington no toman medidas para impedirlo.
Los
economistas dicen que tales hechos podrían hacer que la economía de
Estados Unidos recaiga en recesión y repunte una tasa de desempleo que
ya es persistentemente alta.
“En
realidad ellos tienen ahora el balón”, dijo Geithner, uno de los
principales negociadores de la Casa Blanca con los republicanos en el
Congreso. El secretario del Tesoro apareció el domingo en cinco
programas de entrevistas de televisión.
El
jueves, Geithner presentó a los líderes del Congreso un plan
postelectoral de Obama para evitar el despeñadero fiscal, pero el
presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner,
lo rechazó como algo que “no es serio”, sino simplemente una lista de
deseos demócratas que la Cámara Baja no podría aprobar.
El
plan, como lo han bosquejado funcionarios del gobierno de Obama,
contempla cerca de $1.6 billones en ingresos fiscales nuevos durante la
próxima década, así como $600,000 millones en recortes al gasto, entre
ellos $350,000 millones al programa gubernamental de asistencia médica
para los ancianos Medicare y otros programas de salud pública.
También
contempla $200,000 millones en gastos nuevos para prestaciones por
desempleo, obras públicas y asistencia a los dueños de vivienda. De
igual manera haría prácticamente imposible que el Congreso pueda
bloquear la capacidad de Obama de elevar el techo del endeudamiento
público.
“Me
quedé estupefacto”, dijo Boehner, al describir su encuentro con
Geithner. “Lo miré y le dije: `Usted no puede estar hablando en serio“’,
agregó, alegando el poco tiempo entre las elecciones del 6 de noviembre
y el inicio del año nuevo. Dijo que ese tiempo hasta ahora se ha
perdido “con tonterías”.Fuentes: http://www.noticia24h.com