Muere el pionero de los trasplantes
Al
tratarse de un tejido genéticamente similar, el órgano no fue rechazado
por el sistema inmune. Y el doctor Murray fue uno de los primeros
investigadores que destacó la importancia del papel del sistema inmune
en el rechazo de tejido foráneo.
Su trabajo sentó las bases del procedimiento que desde entonces ha salvado cientos de miles de vidas.
Historia
Los
trasplantes de órganos entre la misma especie comenzaron a realizarse
hace cientos de años, pero fue durante la Primera y la Segunda Guerra
Mundial cuando comenzaron a lograrse avances importantes con los
trasplantes de piel en soldados gravemente heridos. Aunque durante
décadas se habían intentado trasplantes de órganos donados todos habían
fracasado debido al rechazo del sistema inmune. Joseph Murray logró
superar ese problema al utilizar tejido de un gemelo idéntico.
El
médico, cuya especialidad era la cirugía plástica, hizo su práctica
durante la Segunda Guerra realizando injertos en soldados que habían
sufrido quemaduras graves. Con los injertos, que a menudo provenían de
otras personas, el médico se dio cuenta de que el mayor obstáculo en el
procedimiento era el rechazo del sistema inmune. "El lento rechazo de
tejido foráneo me fascinaba", escribió el médico en su autobiografía
para la Fundación Nobel.
"¿Cómo
es que el huésped puede distinguir que se trata de la piel de otra
persona y no de la propia?". Desde comienzos de la década del cincuenta
el cirujano y su equipo del Hospital Brigham se dedicaron a desarrollar
nuevas técnicas quirúrgicas logrando trasplantar con éxito riñones en
perros. Hasta que en 1954 encontró a los pacientes ideales: Richard
Kerrick, quien sufría la última etapa de insuficiencia renal, y su
gemelo idéntico, Ronald.
Gracias al trasplante Richard logró vivir otros ocho años.
"El
riñón trasplantado funcionó de inmediato con una mejora drástica en el
estado renal y cardiopulmonar del paciente", dijo Murray al recibir su
Premio Nobel de Medicina en 1990. Este éxito espectacular fue una clara demostración de que el trasplante de órganos podía ser un procedimiento salva vidas".
El
médico siguió realizando trasplantes en gemelos idénticos durante
varios años y continuó perfeccionando su conocimiento sobre cómo
suprimir el rechazo del sistema inmune. Pero fue hasta que se
desarrollaron los fármacos inmunosupresores en los sesenta cuando se
hicieron posibles los verdaderos avances en el trasplante de órganos
humanos. En 1962 Murray y su equipo llevaron a cabo el primer trasplante
exitoso con tejido de un donante no relacionado: Mel Doucette, de 23
años, recibió un riñón de un hombre que había muerto.
Religioso
El
cirujano era profundamente religioso y siempre dijo que su carrera
estaba guiada por sus propias convicciones religiosas. "Mi trabajo es
una oración", dijo a la revista de la Universidad de Harvard en 2001. "Y
comienzo cada mañana dedicándoselo a nuestro creador".El doctor Murray
murió el lunes en el mismo hospital de Boston donde realizó la cirugía
pionera, el Hospital Peter Bent Brigham, hoy llamado Hospital Brigham y
de Mujeres.
Días antes había sufrido un evento cerebrovascular en su casa en Boston, según se informó.
Tal
como expresó la doctora Elizabeth Nabel, presidenta del hospital, "el
mundo es un mejor lugar gracias a lo que dio el doctor Murray". "Su
legado perdurará siempre en nuestros corazones y en cada paciente que ha
recibido el regalo de la vida gracias a un trasplante".
Fuentes: http://www.noticia24h.com